lunes, 16 de noviembre de 2009

Mi confrontación con la docencia


MI CONFRONTACIÓN CON LA DOCENCIA

Soy una profesional de la carrera de Contador Público, egresada de la Facultad de Contaduría y Administración de la Universidad Autónoma de Yucatán, en el año de 1992. No me desempeñé en iniciativa privada, ya que mi esposo comparte la misma carrera que yo y decidimos poner un despacho de contadores. Tuvimos varios clientes, la mayoría pequeños comerciantes, los cuales en un tiempo de devaluación fueron cerrando sus comercios hasta que ya no era costeable vivir de eso.


La oportunidad de ser maestro surgió por la jubilación de mi papá, ya que el me planteó si querría ocupar su plaza; lo dudé debido a que sabía que no tenía el perfil para ello; sin embargo asumí el reto. Y ahora a casi 8 años de desempeñarme como docente me siento satisfecha, es una noble labor y un gran compromiso, ya que forjamos el futuro del país. Siento que falta mucho por hacer y que resulta una labor incesante la de ser maestro.


El nivel Medio Superior, me permite valorar mi compromiso con jóvenes que probablemente tenga que enfrentar el campo laborar egresando su bachillerato; o bien continuar con sus estudios a nivel superior; ambos son retos que requieren un grado de especialización y preparación que debemos formar en ellos.


Si se me presentara la oportunidad de cambiar de empleo por ningún motivo lo haría, siento que es una oportunidad la de ser maestro ya que la escuela es el segundo hogar de los jóvenes, incluso muchas veces ellos tienen mas comunicación con nosotros que con sus propios padres. Tenemos la oportunidad de infundirles valores, ideas, virtudes, somos un modelo a seguir para ellos; incluso hasta hacemos el papel de orientadores en las etapas por las que pasan todos los adolescentes.


También debo hablar de los sinsabores que me ha traído esta profesión; por un lado me da tristeza el nivel de conformismo y mediocridad de los alumnos hacia su preparación, no están motivados, acuden al plantel por obligación mas que por convicción, no saben que van a hacer en un futuro, tienen pocas aspiraciones, se conforman con una calificación aprobatoria mas que lo que pudieran aprender. También quiero recalcar que existen maestros que no valoran su labor, que no les preocupa ni les interesa que sus alumnos aprendan, ellos solo se preocupan por cobrar. Siempre habrá mucho por hacer por la educación en nuestro país, en nuestras manos está cambiar para mejorar.



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